Se acabó, ya no hay más niñita tonta, niñita estúpida, está no es una de esas familias, así que ahi que asumirlo y emigrar.
Espero que sepan que esta fue la gota que revalso el vaso, y que ya no hay más preocupación ni ganas de tratar.
No me importa, y les doy las gracias por eliminar de mi vida su preocupación. Les doy gracias por dejarme fácil las decisiones futuras en las que no verlos por mucho tiempo era un cuestionamiento.
No espero más de ustedes, así que si llegan a viejos con la convicción de que no valgo nada, sepan que estaré bien lejos, siendo feliz y ya eso no me va a tocar.
Quiero que sepan que intente hacer de nuestros lazos una relación humana, sencilla, amorosa, pero es hora de asumir la realidad y darme cuenta que lo que yo busco acá no está.
No se sorprendan si en el futuro no me interesa venir a verlos, si su opinión para mi no tiene valor y si ya compartir la mesa me parece un desgaste innecesario.
No se sorprendan si no ven a sus nietos, si yo busco la mamá que yo quería en otras personas y si me dejo arropar cuando tenga pena por otros.
No se sorprendan si cuando esten enfermos tengo mil cosas que hacer, y si cuando me vean sientan que no me conocen. Yo lo intente, y fui vista como una soñadora, como una hippie, una ilusa.
No se sorprendan si cada vez saben menos (de lo que saben) de mi, si no ssaben cual es mi comida favorita, mis amigos y los lugares que frecuento, no se sorprendan si un día en plena conversación el diálogo queda en cero.
No quiero que le pregunten a Dios ni a nadie, porque la culpa es suya, por matar lo bonito de vivir.
No quiero que corran cuando necesiten de mi, porque se fue esa persona, decidió dejar la esperanza y buscar un lugar mejor.
Espero que cuando esten viejos y solos, sean dignos y por lo menos ahí le cuenten a la gente desconocida, que será su único oído, que tenían una hija buena y por tarados se fue.
Es hora de dejar de ser honesta y buena, honesta, estúpida y buena, estúpida estúpida y buena, estúpida por creer en las personas, en el mundo, en nada y en todo, en mis papás, en la familia, en el núcleo central de la sociedad.
Estúpida, estúpida, estúpida, malditas ilusiones de una vida bella.